CACOMIXTLE: EL RESTAURADOR DEL BOSQUE


Merodeando bajo la protección que le brinda la oscuridad de la noche, esta criatura se adueña de las reservas ecológicas, las calles y colonias de la Ciudad de México y los estados del centro del país. Caminando y ejerciendo maravillosas acrobacias entre los árboles, las azoteas y los patios de las viviendas, el cacomixtle cumple con diversas funciones más que benéficas para todos aquellos que habitamos la Zona Metropolitana: nos protege de las plagas más comunes y ayuda a la regeneración de las áreas verdes.

El cacomixtle (del náhuatl tlacomiztli=mitad gato), es un mamífero carnívoro, de la familia en la que se encuentran incluidos los mapaches y los coatíes. Es un gran trepador de árboles y es bastante ágil, de hábitos nocturnos y se ha adaptado muy bien a la urbanización. Al cacomixtle le gusta comer frutos de plantas como la tuna, el reventón, sabino o  tomatillos, pero su estómago e intestinos no destruyen las semillas. Además, tiene el cuidado de depositarlas en montículos para que por efecto de la lluvia y el viento se “siembren” en bancos de arena y eso hace que se regenere la vegetación.

Pero no es la única manera en la que ayuda al bosque, resulta que al generar bancos de semillas y arbustos estos ayudan a la germinación de otras plantas bajo su sombra. Al comerse a los insectos más abundantes como escarabajos y chapulines evita que se conviertan en plaga o que dañen a los árboles jóvenes de encino y al comerse a los ratones controla sus poblaciones y disminuye los daños a las semillas de éstos árboles.

Si tienes una casa con jardín en una zona en donde haya cacomixtles, lo más seguro es que recibas visitas cada ciertas noches sin siquiera saberlo. Si quieres ser un buen anfitrión, puedes dejarle a tu cacomixtle de confianza un poco de fruta. Los cacomixtles están adaptándose a un territorio que es de ellos desde antes de que llegaran los Españoles a conquistar nuestro país  y aún no se sabe a qué se debe esta adaptación, pero un poco de ayuda no les vendría nada mal.

Sin embargo, la presencia de este animal salvaje podría llegar a provocar algunos conflictos con nuestros acompañantes, tales como los perros. Es bajo estas circunstancias, en las que se recomienda totalmente que se acuda a los profesionales, pues el tratar con fauna silvestre siempre representa un riesgo y una tarea extremadamente difícil… En INGESSA somos perfectamente capaces de llevar las riendas en la captura y reubicación amigable de criaturas como los cacomixtles en toda nuestra ciudad.

ABEJAS

Queridos lectores, para nosotros es un gusto estar en contacto con ustedes a través de estas notas informativas que preparamos con todo esmero. Para mes este mes de marzo y, a tan solo 10 días después de la llegada de la primavera, nuestro tema será: abejas. Las abejas son unos insectos extremadamente sociables que viven en colonias que se establecen en forma de enjambres y en los que se organizan en una estricta jerarquía de tres rangos sociales: la abeja reina, los zánganos y las abejas obreras.

Estos animales habitan en casi todos los rincones de la Tierra, a excepción en la Antártida, y se trata de una de las especies más antiguas, pues se sabe, pueblan nuestro planeta desde hace más de 30 millones de años y se conocen más de 20.000 subespecies distintas de abeja divididas en 7 familias reconocidas. 

Las abejas son los insectos polinizadores por excelencia y tienen una función esencial para el equilibrio de la naturaleza,  ya que contribuyen activamente a la supervivencia de muchas especies de plantas que se reproducen gracias al transporte de polen que llevan a cabo estos pequeños animales al alimentarse del néctar de las flores.

A pesar de la inmensa variedad de subespecies de este insecto, por nuestra proximidad a ellas, cada que pensamos en abejas creamos la imagen mental de la Abeja Europea y las Abejas Melíferas. Sin embargo, no todas las abejas producen miel. Las más conocidas son las mencionadas anteriormente, que solo engloban nueve de las 20.000 especies documentadas. La estrella del género es, como hemos dicho, la abeja europea “Apis mellifera”. Son abejas sociales, organizadas en una estructura jerárquica en la que impera la distribución del trabajo. Y no solo producen miel -que les sirve de alimento- también fabrican cera.

Las abejas europeas producen cera para construir los panales. Es como tener una fábrica orgánica para producir material de construcción. Esta habilidad es un rasgo distintivo de esta especie, y les confiere de una ventaja incuestionable, pues son capaces de controlar por sí mismas las características de los materiales con los que fabrican su hogar.

Empero, la mayoría de las especies de abejas prefieren llevar una vida solitaria, lejos de los panales y de la muchedumbre que habita en su interior. Otro dato curioso sobre estos insectos que, por lo general, damos por sentado y que, sin embargo, es totalmente falso es aquel en el que se dice que las abejas pueden utilizar su aguijón una sola vez en la vida. Esto es incorrecto, ya que pueden infligir picaduras tantas veces como requieran para defenderse de otros insectos; el problema radica en que, al picar a un ser humano, el aguijón queda atrapado en nuestras capas de piel y, al intentar sacarlo, el cuerpo de la abeja de desgarra, provocando heridas mortales.

La importancia de esta especie animal ha quedado más que clara, pues su papel en la reproducción de las plantas y la sobrevivencia de los ecosistemas es imprescindible, por ello, es sumamente importante respetarles y protegerlas antes los peligros del mundo moderno. Para dicha tarea, INGESSA y ABEJA NEGRA SOS trabajan de la mano con el rescate y el control efectivo y seguro de las colonias de abejas en las ciudades. Si tienes problemas con una de ellas o identificas que un grupo de estos maravillosos insectos necesita ayuda, no dudes en llamar, pues, como siempre, somos la mejor opción para esto.